lunes, 14 de noviembre de 2011

La absurda soledad!!


De la absurda soledad!!

La soledad tiene momentos definitivamente absurdos, así como los tiene la compañía, la fama y el poder.
Como no he tenido fama ni poder solo puedo conocer los momentos absurdos que acompañan la soledad. Y digo absurdos, porque en verdad que son inexplicables racionalmente. Aunque me he esforzado en verdad (dudando de mis capacidades) no he podido entender como la mente es capaz de llevarte a momentos que no existen e incluso pensar lo mejor y lo peor de las situaciones. La soledad no solo es un espacio de tiempo en el que no hay nadie contigo, es una sensación. Una sensación que aumenta cuando no hay otras personas cerca,  y más aún ,cuando se trata que personas que te importan y quieres que estén ahí. 

Ahora bien, es tan absurda que puede ir acompañada de otra serie de sensaciones que son más inexplicables aún, como cuando a pesar de la distancia te sientes acompañado de una persona, y cuando la pierdes sientes en verdad que perdiste algo, aunque ese alguien no haya estado cerca desde hace mucho. A ese tipo de cosas me refiero.

La absurda soledad permite con una mezcla de optimismo y libertad, llevar a conclusiones racionales sobre situaciones y bien manejada puede ser una buena compañera. Sin embargo, cuando hay vacios estas situaciones son difíciles de manejar, algunos tienen la facultad de llenar vacios más fácilmente, de muchas formas, sin hacerse daño, yo he encontrado el mío.

Algún día se lo contaré, porque el fin no era hacer esta entrada en el blog totalmente aburrida.

sábado, 29 de octubre de 2011

Despertar siempre es necesario!


 
Siento mucho escribir bajo el supuesto de la desilusión, me disculpo por ello. Sin embargo, en las actuales circunstancias, tendría que estar embebido por intereses de poder para no sentirme desesperanzado por el futuro local de nuestro país. Considero, irónicamente, que no es necesario ser experto en análisis electorales para reconocer que existen actores que forman parte de poderes locales paralelos y que impiden cualquier tipo de esperanza de cambio el día de mañana.

El sistema de poderes locales, así como los nacionales, están acompañados de estructuras que impiden un control estricto de las actuaciones de las máximas autoridades Municipales o Departamentales, un ejemplo muy claro es el Departamento de Caldas y su capital Manizales, en donde los espacios de máxima representación después de 4 años solo dejan desconsuelo, y no lo digo yo, es simplemente verificable que el Gobernador elegido popularmente, hijo de todas las alianzas, no terminó su periodo en el cargo y el Alcalde de Manizales termina mandato a regaña dientes, después de los múltiples escándalos que ha debido soportar.

He tenido la oportunidad de escuchar a diversos ex mandatarios o directivos de la administración pública afirmando que lo único que deja el mandato son investigaciones disciplinarias, fiscales y penales, y es una obvia consecuencia cuando se dirigen las riendas de tan diversos intereses, pero sin duda contar con el reconocimiento, por lo menos, de haber encontrado el camino correcto es fundamental, cosa que en mi concepto no han alcanzado los mandatarios locales en muchas partes del país. Nadie puede decir que con un mandato se reconstruye un territorio, pero vuelvo a la frase que mencionaba en una anterior entrada del blog: “El progreso tiene poco que ver con la velocidad, pero mucho que ver con la dirección”, y esa dirección es la que no se ha visto en el ejemplo que expongo, que sin embargo aplica para el caso de Bogotá, Valle del Cauca, Bucaramanga, y los 302 alcaldes u 29 Gobernadores suspendidos por la Procuraduría.

Lo que ha ocurrido las últimas semanas en Manizales, creo que no se ha entendido lo suficiente, pero no es un problema de los efectos de la naturaleza sobre las obras del hombre, es un problema de idoneidad y cuidado en la prevención por parte de las personas que hoy son autoridades por nuestra elección.

Y eso no cambiará mañana!

Y en verdad me da pena, porque conozco de cerca las calidades humanas de algunos de los candidatos a diversos cargos, decir que no cambiará nada después del día de mañana… la estructura de poderes paralelos en Colombia esta tan comprometida que ni los mejores intereses logran derrotarla. Ya lo vivimos en Bogotá, ni siquiera la conciencia que había señalado tener el partido de izquierda (que surge como una unión de todas las fuerzas democráticas de izquierda y luego de inmensos y profundos debates en cada una de ellas, que no habían tenido en poder), logró cambiar los paradigmas de corrupción y estructuras de poder que están destinadas para eliminar la teoría y práctica de cambio.

Lo que todos esperamos de Manizales no solo es que vuelva el agua, sino que despierte del manejo político que históricamente se ha dado a sus intereses y necesidades.

Si ésta situación no sirve para eso, podemos decir que la resistencia y la sed no sirvieron de nada. Eso me recuerda que el amanecer carece de importancia si despertarse no es necesario.

lunes, 17 de octubre de 2011

Una Entrada MUY Aburrida


Fue un fin de semana largo, descansar es un deseo diario cuando se llega a la rutina, existe el deseo inmenso de permanecer en la cama sin levantarse, sin pensar en tener que hacer algo, sin siquiera pensar en levantarse para comer… pero, como tenemos la facultad de nunca estar satisfechos con nada, a las pocas horas de estar acostado empieza a doler la espalda, la televisión aburre, se tiene tiempo para pensar en la vida y de nuevo llega el deseo de hacer algo. No sé si les pasa, pero eso pasó… si, es cierto, es un paso previo a la locura y ya he dado dos.

Leí las columnas de la revista semana, que esta semana no estuvieron muy buenas, por demás una dedicada a los dos días en que una periodista no tuvo blackberry y que pensó suicidarse, tener un hijo y alejarse de la tecnología que la tiene dependiente… y otra en la que falto de ironía, aunque se salvo la patria con el serrucho del candidato vulgar en Cesar… (http://www.semana.com/photos/1537/ImgArticulo_T2_99067_20111015_214502.jpg) hasta esa programación estuvo aburrida.
Sin embargo, leí en algún lado la siguiente frase: “El progreso tiene poco que ver con la velocidad, pero mucho que ver con la dirección” y entendí aparentemente lo que siento hace rato… el desinterés por levantarse, la sensación de desgaste y el sin sabor de no entender.

Y es que han sido unos años estrepitosamente rápidos, cambios por todos lados y no solo cambios, trascendencias, importancias, volúmenes de alegrías vs volúmenes de distancias, y han sido satisfactorios… sin duda satisfactorio poder salir adelante de la nada, de dónde venimos mi amigo, de dónde venimos…  
Sin embargo, últimamente la velocidad viene atormentando… se quiere que todo sea para ya, se desea cumplir metas como si se tratará simplemente de numerarlas e irlas tachando, como el listado de actividades que debí hacer en la oficina para organizarme día a día. Algunas velocidades están bien dirigidas, sin duda, pero todos saben que si conduces a 100 Kms por hora y debes girar seguro vas a necesitar mucho más que suerte… es por eso que no solo la dirección sino la velocidad apropiada son necesarias.

Y no es que se haya perdido la dirección, sino que la vida toma rutas en las que a veces toca cruzar montañas y no se puede ver hacía el frente mientras se toman las curvas, por eso es necesario sacudirse, parar un segundo y mirar alrededor.

Eso necesitaba, sacudirme… sacudirme fuerte y mirar en donde estoy, darme cuenta de los precipicios a mi alrededor, del cuidado al tomar las curvas, de la distancia a tomar frente a la vía, de la necesidad de ir ganando los premios de montaña… y algún día llegar a la meta con la satisfacción de haber seguido la dirección con el cuidado debido.

Amigo mío, fue un error haber pensado que el tiempo pasaría menos rápido y que las cuentas alegres serian perfectas, falto diligencia al pensar en la existencia de un error que hiciera imposible la meta. Se trata una deuda que esta mas allá de los cálculos y la amistad, es todo un estrepitoso descubrimiento. Sin embargo, en mi caso fue la oportunidad de pararse sobre la tierra y caminar con paso firme, sin cálculos, sin pretensiones, sin sumas o restas, ha sido una cuenta conmigo mismo. Ya se dio un paso, y espero dar otro pronto… aunque no se trata de dar pasos, sino de llegar a la meta lo que me importa mas es llegar sin perder a los que quiero.

El progreso tiene poco que ver con la velocidad, pero mucho que ver con la dirección”. Anónimo.

Pdta: Siento mucho y pido disculpas a quienes terminaron de leer esta entrada hasta el final que perdieron su tiempo, pues no solo es aburrida sino pretenciosa. Un abrazo por la fe!!

lunes, 26 de septiembre de 2011

¿Y entonces? ¿Cómo volver a hacer lo que uno quiere?


La dosis de libertad que se necesita para hacer lo que se quiere es elevada en una sociedad como la nuestra. En otra oportunidad escribí el título de un texto que resultó ser una blasfemia al derecho internacional “Vuelve a hacer lo que te gusta”, y digo blasfemia por no referirme a mí mismo como un desarticulador de sistemas, un egoísta que niega la “universalidad” de los derechos humanos, en fin, tengo derecho a equivocarme, incluso en este blog que es des-estrés.


Cuando me refería a la posibilidad de hacer lo que te gusta, me refería a la actitud que debemos asumir frente a la adversidad –a la repetición- que debe permitirnos hacer cosas diferentes, aunque no sean esencialmente contrarias a las del día a día, que nos permitan espacios de diversión. 

Esa actitud para afrontar las adversidades y hacer lo que se quiere, siendo feliz, es el toque de ser que se le escapó a la razón en la conformación humana, ciertas personas tienen mayor capacidad de unir lo racional con lo emocional, otros tienden a convertir al otro emocional en una piedra o incluso llevarla al exilio mental mientras sostiene pensamientos repetitivos acerca de la gravedad de lo sucedido y la responsabilidad en ello.

No trato de explicar alguna ciencia humana que desconozca sobre la actitud de la vida, sino de visibilidar el entendimiento sobre lo habitual de la vida siempre que no se tenga el talante adecuado para afrontar las adversidades. Es difícil de entender, pero creo que se trata de tres actividades: 1. Prevenir la monotonía, 2. Actuar contra la monotonía, y 3. No preguntarse lo que no tiene respuesta.

Quienes conocen Bogotá y la han vivido, o “sufrido” da igual para el buen entendedor, durante un tiempo saben lo que se siente tratar de pensar racionalmente en las actitudes y facetas de los otros, por ejemplo en transmilenio, lo monótono que se vuelve la búsqueda de un puesto, incluso lo capaz que se puede ser de ir en contra de los otros por ubicar un buen lugar, solo un poco más cómodo. Sumarle a ello, lo capaz que podemos ser de aprender a llevar una rutina con leves “variaciones”[1] en la que el despertar, desayunar, salir a trabajar, almorzar, trabajar y dormir, es la contante, incluso fines de semana.

Las razones no sirven para explicar la monotonía de las cosas y lo vacíos que nos vamos volviendo cuando lo permitimos, por ejemplo, tuve que crear este blog para no sentir ese vacío de no escribir líneas sensatas, en textos jurídicos, y no sentirme mal mientras veo que quienes estaban en mi horizontal ahora tienen una diagonal que los ha llevado a lugares lejanos, que culpa tengo de ser tan disperso, bueno sigamos hablando de futbol.

No preguntarse lo que no tiene respuesta se trata de evitar hacerse daño razonando sobre situaciones o hechos que aunque pueden ser humanos no puedan ser explicados, como ¿Por qué paso así? ¿Por qué no me pasó antes? ¿Cómo sería si? ¿y si hubiese pasado de otra forma? Y así por el estilo. Ahora bien, pido no confundir el preguntarse cosas que no tienen respuesta con el no preguntarse ninguna cosa, que a un preguntón como yo le queda feo afirmarlo.

Volver a hacer lo que te gusta requiere ser un insensato con muchas cosas que requieren tiempo, con uno mismo, requiere tener un toque de actitud por el cambio, apología a la razón, y eso definitivamente hoy no lo tengo.
 

[1] Como levantarse 15 minutos más tarde o salir solo un poco más temprano.